Chilcuague, la planta mexicana que forma nuevos vasos sanguíneos

La planta originaria de Querétaro, también es usada  como insecticida natural y como condimento para alimentos.

Por Andrés Dorta martes, noviembre 6, 2018 comentarios

El consumo del Chilcuague, una planta medicinal mexicana originaria de Querétaro, ayuda a la formación de nuevos vasos sanguíneos, según un estudio innovador llevado a cabo por la estudiante Estefanía García Badillo, de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ).

El Chilcuague es una planta endémica de la Sierra Gorda y posee diversos usos tradicionales, en la cual se sintetizan compuestos de valor farmacológico, denominados alcamidas, que son hormonas vegetales capaces de alterar diferentes aspectos de las plantas; /// sus usos también varían, pues se usa como insecticida natural, condimento para alimentos y como medicamento para el dolor.

Varios grupos de investigación han demostrado el potencial de las alcamidas como analgésico, antiinflamatorio, diurético, antimicrobiano, antifúngico, antimutagénico y no genotóxico, siendo la afinina la más abundante y estudiada científicamente.

La estudiante enfocó su maestría en el estudio del efecto angiogénico del extracto etanólico y de la afinina obtenidos a partir de las raíces de chilcuague; de comprobarse el efecto de esta planta en el organismo y en el torrente sanguíneo, contribuirá a la exploración farmacológica de esta planta nacional.

Para determinarlo, se realizará un modelo in vivo en ratones, a los cuales se les implantará un dispositivo en la piel con diferentes concentraciones del extracto y la afinina, ya que el grupo de trabajo en el que participa reportó el efecto sobre el sistema vascular, descubriendo que ambas sustancias evaluadas provocan un efecto vasodilatador en las arterias de los roedores, lo que asegura que en humanos podría funcionar de la misma forma.

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En México, se tienen registradas unas cuatro mil especies de plantas medicinales, de las que solo unas 250 están validadas farmacológica y clínicamente, la mayoría de ellas importadas desde Europa en el siglo XVIII, por lo que aún queda mucho que explorar entre las plantas endémicas del país utilizada hace siglos por los pueblos originarios.