Fluidos corporales como fuente de energía

Investigadores mexicanos crean un parche que permite extraer energía eléctrica del sudor.

Por Valeria Bigurra viernes, noviembre 2, 2018 comentarios

Fluidos corporales como fuente de energía

Científicos del Laboratorio Nacional de Micro y Nanofluídica (Labmyn) trabajan en el desarrollo se sensores autosustentables, capaces de hacer mediciones de diversos compuestos, como la glucosa, urea, ácido láctico, entre otras compuestos, para aplicaciones biomédicas.

El Labmyn es parte del Programa de Laboratorios Nacionales del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), y cuenta con un equipo especializado para la extracción, purificación y caracterización bioquímica de enzimas comerciales y endémicas con alto grado de pureza, para que sean usadas en sensores y sistemas de conversión de energía.

Fluidos corporales como fuente de energía

De acuerdo con la investigadora especializada en nanotecnología, la doctora Minerva Guerra Balcazár, en el laboratorio trabajan con celdas de combustible microfluídicas que utilizan catalizadores biológicos, como las enzimas, que tienen reacciones específicas, lo que les permite oxidar o reducir selectivamente algún compuesto que esté presente en los fluidos corporales, con el propósito de extraer energía eléctrica.

Fluidos corporales como fuente de energía

Hasta ahora los compuestos que han utilizado son la glucosa, etanol, urea, el ácido láctico presente en el sudor, entre otros; y buscan que los proyectos no se queden solo en ciencia básica, sino que cada uno tenga una aplicación directa, como dispositivos biomédicos, análisis de aguas residuales o la industria alimenticia.

Fluidos corporales como fuente de energía

Como parte de esta investigación, los investigadores del Labmyn desarrollaron  un parche que, a partir del sudor, permite al usuario no sólo medir sus niveles de ácido láctico, sino además generar la energía que el dispositivo necesita para funcionar.

Esta es una tecnología no invasiva que utiliza un diseño con electrodos que inmovilizan la enzima lactato oxidasa para la oxidación del ácido láctico que se encuentra en el sudor, con lo que se obtiene energía eléctrica.

Ya han desarrollado un prototipo hecho en México, que se coloca sobre la piel y cuando la persona suda, la energía química del ácido láctico es transformada en energía eléctrica. Además cuenta con un dispositivo tipo wireless que funciona con Bluetooth, no necesita cables; y el usuario, desde una aplicación para teléfono Android, puede verificar la cantidad de voltaje y corriente que se produce en el proceso para que sea utilizada en dispositivos de bajo requerimiento energético, como lo es el mismo dispositivo.

Fluidos corporales como fuente de energía

Por ahora lo que los investigadores buscan es dar a conocer es que hay tecnología en México y que existe un grupo multidisciplinario donde se conjunta la parte electrónica, electroquímica, enzimática y bioquímica, que ya generó un producto tangible. Además, es un dispositivo que por su funcionalidad, puede adaptarse para hacer otro tipo de mediciones, como glucosa, drogas o ácido úrico.