ESPEJOS DE EMOCIONES: LA VISIÓN ARTÍSTICA DE JAVIER MARÍN

viernes, marzo 6, 2015 comentarios

Orgulloso artista, escultor y creador mexicano.

Javier Marín es un experimentado artista quien ha encontrado en la escultura una manera de expresarse y plasmar un autorretrato. O bien, como él los llama, espejos, donde cada uno de los espectadores de su obra monumental pueda descubrirse a sí mismo a través del trabajo del artista. Se podría decir que es un reflejo de sus emociones internas.

Nació dentro de una gran familia en Uruapan, Michoacán, donde él y sus 9 hermanos siempre fueron impulsados por su padre – arquitecto de profesión – a expresarse de manera artística, ya sea pintando, jugando con plastilina o haciendo figuritas de barro. Este “juego de niños” se convirtió en la inspiración profesional para el joven Javier, lo cual daría lugar a su carrera como artista.

Estudió arte en la Academia de San Carlos, la Facultad de Artes y Diseño de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en la Ciudad de México, y se ha dedicado desde entonces, a vivir del arte. Han pasado alrededor de 30 años en que Javier ha podido representar sus emociones internas, estados y momentos de vida a través del arte.

Javier Marín es un hombre con verdadera libertad creativa, un hombre que siempre trae algo en las manos y que CONSTANTEMENTE está creando. No siempre creando algo físico, pero generando ideas todo el tiempo, entre las que quizás algunas pudieran convertirse en múltiples obras de arte en el mundo real.

Ha encontrado en la escultura una magnifica manera de comunicarse. Explica que sin importar la pieza en la que está trabajando, el camino siempre es una increíble experiencia. Comunicándose con el material: barro, bronce, resina y cerámica; para luego comunicarse con la pieza durante su desarrollo.

Marín logra tener una comunicación con sus piezas. Efectivamente, hay un momento en que la escultura cobra vida, y ese es el momento importante donde el artista empieza a recibir el mensaje de la pieza, cuando le da dirección de como colocar el brazo, la pierna, la mirada y hasta la sonrisa.

Javier hace piezas muy reales, donde es posible apreciar la expresión del artista, ver cada marca y huella dactilar grabada en la escultura. Utiliza bronce reciclado, lo cual le da una personalidad orgánica y única a cada obra maestra metálica.

Las piezas terminadas trasmiten un mensaje que en algunas ocasiones no es fácil de poner en palabras, razón por la cual el artista crea la pieza en primer lugar. Si fuera capaz de ponerlos en palabras, no sentiría la necesidad de hacer una escultura o pintura.

Eso es lo que arte debería hacer. Provocar emociones. Sin importar si son felices, tristes, emocionados, enojados o algo más. La razón principal de las obras de Javier Marín es para que él mismo se vea reflejado en ellas pero también para que cada espectador refleje sus propias emociones a través de ellas, creando estos espejos de las emociones.